viernes, 1 de abril de 2011

Estudio crítico sobre El bonaerense Autor: Gonzalo Aguilar



El bonaerense   Autor: Gonzalo Aguilar

En muchos sentidos, El bonaerense es una película sobre la libertad. 

En primer lugar, sobre la libertad del artista y, en este caso, del realizador cinematográfico. 
Después del éxito de Mundo grúa, Trapero podría haber optado por encasillarse en un estilo y mantenerse en un terreno seguro. 
Pero la apuesta de El bonaerense es tan riesgosa que con su segunda película, Trapero amplió enormemente las posibilidades de su obra futura.
En la historia misma, la libertad también es central.
 Pero no una libertad abstracta o heroica, sino una mucho más cercana y cotidiana: la de alguien que está dentro de una institución que premia el camino más fácil, el de la obsecuencia, la obediencia y la complicidad.
 En este aspecto, la película habla de la libertad y del trabajo. Porque en este filme el tema es la policía bonaerense, pero ¿en cuántas instituciones no se dan los mismos dilemas y en cuántas sus integrantes no se ven llevados a tomar decisiones que desde afuera condenarían?
Delito y castigo, soledad y afectos, encierro y libertad. 

En sus temas, El bonaerense rechaza las soluciones fáciles y asume con total integridad los conflictos que hacen que un tranquilo muchacho de pueblo se convierta en cómplice de la corrupción y de un crimen. Trapero, así, exhibe la solidez de su enfoque y, además, el talento a la hora de poner la cámara.

Estudio crítico sobre La Ciénaga Autor: David Oubiña

Estudio crítico sobre
La Ciénaga


Autor: David Oubiña
ISBN: 978-987-23417-0-1


La pregunta de La ciénaga es:
 ¿cómo disponer una progresión sin avanzar?
 es decir, ¿cómo incrementar la tensión dramática sin acelerar el pulso narrativo? La película de Martel se traslada como un camalote por el delta de un río.

Es metódica pero esquiva. 
Un grupo amplio de personajes se involucra en pequeños conflictos que, en lugar de articularse como ejes de una historia definida, bosquejan relatos asordinados que apenas se insinúan y que sólo alcanzan una baja intensidad narrativa: la ruinosa pareja de Mecha y su marido, la impotencia de Tali ante Rafael, los sufridos sentimientos que Momi abriga hacia la mucama, la contenida excitación que despierta la llegada de José.
Son conatos de conflictos que el relato parece no advertir o que elige pasar por alto.
No circula a través de ellos sino que opera sobre una estructura de asociaciones leves y de series rizomáticas, apoyándose en desparejas líneas de continuidad que llevan de una situación a otra.
Son motivos que combinados, sin embargo, permiten que el relato progrese sinuosamente gracias a un sistema de pivotes: el accidente de Mecha, el perro que asusta a Luciano, la aparición de la Virgen, el frustrado viaje a Bolivia.


 “Lo que no me gusta de las tramas”, dice Martel, “es que hay una evolución de los personajes; cuando hay una trama hay un movimiento de los personajes, y yo no he visto un acontecimiento en mi vida que tenga un inicio, un nudo y un desenlace.”